sábado, 13 de abril de 2013

NO ES LO QUE PENSAMOS


OTRAS SUSTANCIAS:


♦ Además de las anteriores, aparecen en el estudio otras sustancias con consumo variado. Por 
ejemplo, la prevalencia de uso en el último año de pegantes y/o solventes es de 1,8% (Bogotá 
con la tasa más alta, 3%). El éxtasis alcanza al 0,8% de prevalencia año a nivel nacional, la más 
alta en Quindío con el 1,7% El consumo reciente de basuco es de 0,5% a nivel nacional (0,9% 
en Bogotá). Por otra parte un 2,7% declaró haber usado dick 4%.
 en el último año; 1,4% popper, 1% 
alucinógenos y un 19% consumió bebidas energizantes.

PERCEPCIÓN FRENTE A LA DISPONIBILIDAD Y ACCESO A LAS SUSTANCIAS

♦También se estudió la percepción que tienen los estudiantes respecto a lo fácil o difícil que les 
resultaría conseguir drogas. Lo primero que llama la atención es que un 70,8% de los escolares 
señalan que les resultaría fácil comprar alcohol (con cifras similares por sexo). Esta cifra es de 
49,1% entre los estudiantes del sexto grado. Es decir, 1 de cada 2 escolares de sexto grado manifiesta que le resultaría fácil comprar alcohol. 24 ESTUDIO NACIONAL DE CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS EN POBLACION ESCOLAR COLOMBIA - 2011

Por otra parte, un 33,4% declara que les resultaría fácil conseguir marihuana, es decir, 1 de cada 3 
escolares, cifra representada en un 16,5% entre los estudiantes del sexto grado y casi 25% en los 
de séptimo año. A estas sustancias le siguen: basuco con un 12,1% de personas que señalan que 
les resultaría fácil conseguir, cocaína con un 9,5%, éxtasis con un 7,9% y heroína con 5%.
De esta forma, este estudio no sólo establece la necesidad de afianzar las intervenciones preventivas, sino que al mismo tiempo, demuestra cómo la mayor oferta y el acceso a drogas genera 
mayores consumos. Conforme a ello, queda constatada la necesidad de fortalecer los controles a 
la oferta orientada al consumo interno de drogas ilícitas, como también de tabaco y alcohol entre 
los estudiantes. 

♦Finalmente y sobre la base del estudio del 2011, las diferencias de consumo entre los diversos 
dominios geográficos de Colombia, debiesen permitir focalizar los recursos para los programas de 
intervención, siempre escasos e insuficientes en materia de drogas, entre aquellos departamentos 
donde el fenómeno de la oferta y el consumo golpean con mayor fuerza. 

PERCEPCIÓN SOCIAL DEL RIESGO ASOCIADO AL CONSUMO

♦Otro elemento importante de este estudio y que está relacionado con los programas preventivos en
esta población, tiene que ver con la percepción de riesgo que los estudiantes tienen frente al uso
de sustancias lícitas e ilícitas, ya sea un uso experimental u ocasional, y también frente a un uso
frecuente. Así mismo la percepción de riesgo frente al uso frecuente de drogas es bastante mayor
que respecto al uso ocasional.
En cuanto a las drogas lícitas, tabaco y alcohol, (de uso indebido para la población bajo estudio
dada su condición de jóvenes menores de 18 años) la percepción de riesgo frente al uso ocasional no varía mucho de acuerdo al sexo de los estudiantes, como tampoco respecto del tipo de
colegio. Sin embargo, sí se observan diferencias en cuanto al grado de los estudiantes. Así, los
estudiantes de los grados sexto, séptimo y octavo tienen una mayor percepción de riesgo frente al
uso ocasional de tabaco y alcohol (entre el 19,8% y el 14,5%) en relación con los estudiantes de
los grados noveno, décimo y once quienes tienen una menor percepción del riesgo (entre el 11,8%
y el 12,1%).
Por otra parte, esta situación cambia radicalmente cuando los estudiantes son expuestos a pronunciarse sobre el riesgo percibido en el uso frecuente de tabaco y alcohol ya que, en este caso,
la percepción de riesgo es más alta conforme aumenta el grado de los estudiantes. Dicho en otras
palabras, los estudiantes de los grados inferiores, como sexto y séptimo, tienen una mayor percepción de riesgo frente al uso ocasional, pero una menor percepción de gran riesgo frente al uso
frecuente de tabaco y alcohol, con relación a los estudiantes de los grados más altos.

♦Es interesante destacar que lo anterior, -válido para sustancias como alcohol o tabaco-, no lo es

para sustancias ilícitas como marihuana, cocaína, basuco o éxtasis, ya que para estas drogas la
percepción de gran riesgo aumenta en función del grado de los estudiantes, tanto frente al uso
ocasional como al uso frecuente.

♦Dos situaciones deberían ser rescatadas de estos resultados, una de ellas tiene que ver con afianzar los programas preventivos sobre drogas desde edades más tempranas o cursos inferiores

como el quinto grado, así como el afianzamiento e inclusión de la prevención sobre consumo de
tabaco y alcohol, entre todos los estudiantes.

http://www.minjusticia.gov.co/Library/News/Files/II%20Estudio%20Nacional%20de%20Consumo%20en%20Escolares104.PDF